¿Existe el hembrismo?

La institucionalización del machismo está muy clara: la mujer es inferior en muchos sentidos, como a la hora de recibir un salario por el mismo trabajo que el de un hombre, o simplemente en cuestión de derechos sociales, de persona a persona, y todo esto “apoyado” por los gobernantes, o simplemente ignorado por quienes podrían evitar gran parte de este machismo. Pero, ¿existe el caso contrario? ¿Existen las mujeres que piensan que son superiores que los hombres sólo por ser mujeres? Para ello se suele utilizar el término “hembrismo”, bastante repudiado por la comunidad femenina, incluso afirmando que éste no existe porque no pertenece al patriarcado y no está institucionalizado. Pero lo que está claro es que el contrario del machismo existe, sería completamente absurdo pensar que no hay ni una sola mujer en el mundo que piense que los hombres son inferiores. Como ejemplo se podría poner a las “feminazis”, expresión bastante popular en las redes hoy en día, y en mi opinión bastante extremo; pero el comportamiento de cierto sector de la comunidad femenina en cuanto a los hombres, a los cuales tratan generalizadamente, y erróneamente también, de machistas opresores es bastante exagerado, y para el cual se acuñó este cuanto menos curioso término.

Pero aquí entra en juego la “misandria”, palabra utilizada para sustituir a “hembrismo” por aquellas personas que argumentan que este no existe. Los que apoyan este término lo definen como un problema o confusión psicológica, y por lo tanto de irreal por no estar “institucionalizado como el machismo”. Pero que un sector pequeño de la sociedad femenina piense que los hombres son inferiores no lo convierte en irreal o inexistente. Se podría afirmar entonces, en un ejemplo bastante extremo, que la violencia doméstica de mujeres hacia sus parejas masculinas no existe, ya que es mucho menor que la violencia machista, mucho más extendida y recurrente.

Lo que está claro es que una parte bastante grande de la sociedad masculina, y en todos los estratos sociales y profesionales, piensa que la mujer es inferior, un objeto al servicio del hombre, y esto hay que erradicarlo; asunto, por otra parte bien difícil en mi opinión, ya que es un sentimiento bastante arraigado en la sociedad (al menos en la española), sobre todo por la herencia, algo activa todavía, de la religión católica. Pero esto no quita que no se tienda a pensar que ciertas conductas para nada machistas, lo son, y mucho menos que una persona por ser hombre inmediatamente sea machista o lo apoye.

Hijos de Ferguson

De rojo y negro se tiñen las calles del sur de Estados Unidos. No viene de hace poco la discriminación racial en este país, y últimamente son protagonistas los principales perjudicados por el racismo policial (y ciudadano). Tyron Lewis (Florida), Trayvon Martin (Florida), Tamir E. Rice (Ohio), Eric Garner (Nueva York), Michael Brown (Misuri).

¿Qué les pasa a los policías “americanos”? Tres dimisiones y tres despidos son el, muy esperado, resultado de la presión por racismo explícito de la policía de Ferguson, Misuri. Pero parece que ver a una persona de color y algún, o ningún, indicio sospechoso, el cual suele ser la propia piel negra, es motivo suficiente para dispararlo y que no se te caiga la placa del pecho. Inmunidad. Pero cuando son los policías los que reciben los disparos, en esta ocasión no mortales, hasta el presidente de Estados Unidos pide al FBI que investigue el caso.

Ha sido, es y será así por mucho tiempo.